Directorios y citaciones

Cómo dar de alta un negocio en directorios paso a paso

Abres el primer directorio un domingo por la tarde. Rellenas veinte campos, te pide confirmar por correo, lo dejas para luego y cierras la pestaña. Tres meses después no sabes en cuáles entraste, con qué correo ni si alguna llegó a publicarse.

como dar de alta mi negocio en directorios

Dar de alta un negocio en directorios es trabajo de recadero, y por eso sale mal: se hace deprisa y sin preparar nada. Te cuento cómo lo hago yo, para que queden bien a la primera y para que dentro de dos años sigas teniendo el control.

Qué preparar antes de dar de alta el negocio en el primer directorio

No abras ningún formulario hasta tener esto encima de la mesa. Improvisar campo a campo convierte una tarde en tres semanas.

  • Tu ficha de Google creada y verificada. Es la primera y la que más manda. Varios directorios beben de ella o importan sus datos, así que si está a medias replicas el error en veinte sitios.
  • Un correo del negocio. Ni el personal del encargado ni el de la agencia. Ese detalle decide quién controla tus altas dentro de tres años.
  • Un teléfono al que conteste alguien, porque varios verifican llamando.
  • Dos descripciones escritas, una corta y otra larga. Cada directorio tiene su límite y nunca coinciden.
  • Logotipo y unas cuantas fotos decentes: fachada, interior, equipo y trabajo terminado. Guárdalas en horizontal y en cuadrada, que las piden de las dos formas.
  • Horario, categorías, servicios, formas de pago e idiomas en los que atiendes.

Si la ficha de Google no está montada o verificada, empieza por ahí y deja los directorios para después. Descubre más en cómo crear una ficha de Google Business Profile desde cero.

La ficha maestra de datos para los directorios: qué debe contener

Esto es lo que de verdad cambia el resultado. Un solo documento del que copias y pegas siempre, sin escribir nada de memoria.

  • Nombre exacto, el de tu ficha de GBP.
  • Dirección, con la primera línea para la calle y el número y la segunda para la planta o el local. Con código postal, población y provincia.
  • Coordenadas del pin. Abre tu punto en Maps y copia la latitud y la longitud. Muchos directorios las piden y, a ojo, tu negocio acaba dos calles más allá.
  • Teléfono principal, correo público y dirección de la web, con la forma exacta que uses.
  • Descripción corta y descripción larga.
  • Categorías: la principal y dos o tres alternativas, porque cada directorio tiene su árbol y a veces la tuya no existe.
  • Horario completo, año de apertura, formas de pago y redes sociales.

Las contraseñas no van ahí: van en un gestor de contraseñas. Y esta ficha maestra es lo que le entregas a quien te sustituya el día que tú no estés.

Esa versión única de nombre, dirección y teléfono es la que va a mandar sobre todas las demás. Descubre más en qué es el NAP en SEO local.

En qué orden dar de alta los directorios

El orden no es alfabético ni el del primer listado que encuentres. Va de mayor a menor efecto, con una regla previa: antes de crear, busca. Puede que ya estés dentro.

  1. Google, siempre el primero. Es donde te busca la gente y de donde beben los demás.
  2. Bing y Apple Maps como siguiente nivel. Son otros de los directorios más relevantes donde debes crear tu ficha.
  3. Los grandes generalistas y los mapas que usa de verdad la gente de tu ciudad.
  4. Los de tu sector. Aquí es donde está el cliente que ya sabe lo que quiere.
  5. Los locales: ayuntamiento, asociación de comerciantes, cámara de comercio, medios de la comarca. Poca gente los trabaja y son los que mejor te sitúan.
  6. El resto, si sobra tiempo. Normalmente no sobra, y no pasa nada.

Y no las hagas todas el mismo día. Prefiero tres o cuatro por semana, comprobando que la anterior se publicó. Así, cuando algo sale mal, te enteras en la segunda y no en la vigésima.

Qué sitios entran en cada escalón depende de dónde estés y de a qué te dediques. Descubre más en los mejores directorios para SEO local en España y en los directorios por sector.

Cómo completar el alta en un directorio para que aporte algo

Un alta a medias no sirve de nada. Ocupa sitio y algún día contradice a tu ficha. Lo que separa una ficha útil de un cascarón:

  • Rellena todos los campos que te dejen, incluidos los aburridos. Si hay hueco para formas de pago o accesibilidad, se rellena.
  • Escribe la descripción para una persona. Una lista de palabras clave con comas no la lee nadie y en algunos sitios te la tumban.
  • Elige la categoría más concreta que exista en ese árbol, aunque no sea exactamente la de Google.
  • Sube fotos de verdad, al menos cinco. Es lo que más te diferencia de las otras cuarenta de la misma categoría.
  • Apunta la web a la página que toca, la del servicio o la de la sede.
  • Ni ciudad ni servicios en el nombre. Aquí tampoco. Un nombre distinto en cada sitio es justo lo que no quieres.

Y una advertencia para que no te lleves un chasco. Muchos enlaces de directorio no transmiten nada, porque van marcados o pasan por una redirección. Estás ahí para que tus datos coincidan y para que un cliente te encuentre. No por el enlace.

Verificaciones y correos de confirmación de los directorios: cómo no perderlos

Aquí se cae la mitad del trabajo. Rellenas el alta, te mandan un correo con un enlace que caduca, lo dejas para mañana y esa ficha no se publica nunca.

  • Un solo correo para todas las altas, el del negocio, con una carpeta o una etiqueta propia y una regla automática que lleve ahí todo lo que llegue.
  • Confirma en el momento. No empieces un alta nueva sin cerrar la anterior.
  • Ten el teléfono a mano. Algunos verifican con una llamada automática que dicta un código, y solo lo intentan un par de veces. Y mira el spam el mismo día.
  • Anota el estado en tu hoja: enviado, verificado, publicado. Publicado es cuando lo has visto tú desde el móvil, sin sesión iniciada.

Y algo que parece menor y no lo es: no uses el correo de quien lleva las redes, ni el de la gestoría, ni el de nadie que pueda irse. Ese correo es la llave de todo esto.

Cómo llevar el control de altas en directorios, accesos y contraseñas

Una academia de inglés de Altea con la que trabajé quiso cambiar su horario y descubrió que no podía entrar en la mitad de sus fichas. Las altas se habían hecho con el correo personal de una empleada que ya no estaba. Recuperarlas llevó dos meses de formularios, y tres no se recuperaron nunca.

Para que no te pase, cuatro cosas:

  • Un correo del negocio para todas las altas, con acceso de más de una persona.
  • Un gestor de contraseñas, no un papel en el cajón ni una hoja compartida por WhatsApp.
  • Una hoja de control con el directorio, la URL de tu ficha, el correo usado, la fecha y el estado.
  • Si trabaja una agencia contigo, las altas se hacen con tu correo y entran ellos como colaboradores, no al revés. El día que cambies de agencia, eso es la diferencia entre una mañana y tres meses.

Y revisa una vez al año que sigues pudiendo entrar.

Si además llevas varias sedes, el orden de los accesos deja de ser una manía y pasa a ser lo único que te salva. Descubre más en cómo gestionar varias fichas de Google sin perder el control.

Por qué no contratar altas masivas automáticas en directorios

Cada poco aparece la oferta de las quinientas altas por cuatro duros. Suena a trabajo hecho y es justo lo contrario.

  • La mayoría son sitios que no visita nadie. Google, en sus políticas de spam, señala los enlaces de directorios de baja calidad y los programas automáticos para crear enlaces.
  • Los datos los rellena una máquina con lo que encuentra, no con tu ficha maestra. Categoría genérica, descripción recortada y ninguna foto.
  • Los accesos no son tuyos. Quedan a nombre del proveedor, con su correo, y el día que lo dejas no puedes ni corregir un horario.
  • Los servicios de suscripción se deshacen al cancelar. Mientras pagas, sincronizan tus datos. Cuando dejas de pagar, buena parte de esas fichas vuelve a lo antiguo o desaparece.

Hay una excepción razonable: que alguien haga las altas a mano, una a una, con tu ficha maestra y tu correo. Eso no es automatizar, es delegar.

Y cuando la máquina no encuentra la ficha que ya tenías, crea otra. Ahí empieza el otro problema. Descubre más en fichas duplicadas en Google Maps.

Qué hacer si el negocio ya estaba dado de alta en un directorio

Pasa más de lo que parece. Los directorios se nutren de bases de datos públicas, de guías antiguas y de lo que aporta cualquier usuario. Puede que lleves años publicado en sitios donde nunca te diste de alta.

  1. No crees otra ficha. Es el instinto de todo el mundo y el origen del lío.
  2. Busca la opción de reclamar el negocio. Verifican por teléfono o por correo y te devuelven el control, con la antigüedad y las reseñas que ya tenga.
  3. Corrige primero lo que hace daño: el teléfono antiguo y la dirección vieja. El resto puede esperar.
  4. Si hay dos fichas tuyas en el mismo sitio, pide la fusión antes de ponerte a editar ninguna de las dos.
  5. Si cambió el dueño o el nombre, ten a mano algún papel que lo demuestre, porque te lo van a pedir.
  6. Si no responden, apúntalo y sigue. Una ficha vieja en un sitio muerto no merece un tercer correo.

Lo difícil aquí es saber dónde estás ya publicado, que casi nunca coincide con lo que recuerdas. En Local Referent el escaneo de citaciones empieza justo por ahí: dónde aparece el negocio, con qué datos y en qué sitios hay una ficha sin dueño esperando a que la reclamen.

Porque esto no va de estar en doscientos sitios. Va de que en los diez que alguien mira de verdad aparezca tu teléfono de ahora, y de que al otro lado conteste alguien.

Fernando Redondo
Fernando Redondo Sánchez Consultor SEO · Gestión de fichas de Google Business Profile

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