Es el trámite donde más gente se atasca. No porque sea difícil, sino porque Google decide por ti cómo hacerlo, y a veces toca grabar un vídeo dentro de tu propio negocio.
Te cuento qué métodos existen hoy, cómo preparar ese vídeo para que no te lo tumben y qué hacer cuando la cosa entra en bucle.
Qué es la verificación de la ficha y por qué Google la exige
Verificar es demostrarle a Google dos cosas: que el negocio existe donde dices y que tú eres quien lo lleva. Ni una más.
Sin ese paso la ficha va coja. No puedes responder reseñas, porque Google exige el perfil verificado para eso, y la propia ayuda de Google reconoce que verificar hace más probable que tu negocio aparezca en los resultados.
El motivo se entiende mirando Maps. El mapa se llenó de fichas inventadas: técnicos que desvían la llamada a un intermediario, direcciones que son un portal cualquiera. La verificación es el filtro que Google puso en la puerta.
Y de paso te protege a ti. Una ficha verificada es tuya y de nadie más. Mientras no lo esté, cualquiera puede reclamarla.
Si todavía no tienes la ficha creada, la verificación es el último paso del alta, y conviene llegar a ella con los datos ya decididos. Descubre más en cómo crear una ficha de Google Business Profile desde cero.
Métodos para verificar la ficha de Google Business Profile
Hay cinco vías: vídeo grabado, videollamada en directo, teléfono o SMS, correo electrónico y carta postal. La lista no la eliges tú. Google determina los métodos de forma automática y no se pueden cambiar; dependen del tipo de negocio, de la información pública que ya tenga, de la región y de tu horario.
Verificación por vídeo
Es la que más se ofrece ahora mismo, sobre todo en negocios sin escaparate y en sectores con fama de fraude. Grabas con el móvil, en directo, un recorrido que demuestre dónde estás, que el negocio existe de verdad y que lo llevas tú.
También es la que más se rechaza, así que tiene sección propia más abajo. La videollamada en directo es su hermana: lo mismo, pero con un agente al otro lado y solo dentro de tu horario de apertura.
Si eres de los que se desplazan y en tu base no recibes a nadie, el vídeo cambia: Google espera ver herramientas, vehículo rotulado, referencias de la zona y papeles del negocio. Descubre más en cómo configurar un negocio con área de servicio en Google.
Verificación por postal
Google manda una carta con un código a la dirección de la ficha. La mayoría llegan dentro de 14 días y el código caduca a los 30, así que no la dejes encima de la mesa.
Dos avisos por experiencia. El primero: mientras esperas no toques el nombre, la dirección ni la categoría, porque el código se cae y vuelves a empezar. El segundo: mira que tu buzón lleve el nombre del negocio, no el del inquilino anterior.
Una escuela de buceo de Altea con la que trabajé esperó tres semanas una carta que nunca apareció. El buzón del edificio seguía con la etiqueta del bufete que estuvo antes en el local. Pidieron el código otra vez, con su nombre ya puesto en el buzón, y esa segunda carta sí llegó.
Verificación por teléfono o correo electrónico
Son las rápidas. Recibes un código por llamada o por SMS en el teléfono de la ficha, o las instrucciones en el correo. Si te toca una de estas, resuélvela el mismo día.
El número tiene que ser el de la ficha y tiene que contestarlo alguien de tu negocio. Una centralita que deriva a otra empresa no vale, y además va contra lo que Google pide en sus directrices.
Hay una sexta vía que no aparece en la lista: la verificación instantánea. Si el dominio de tu web está verificado en Search Console con la misma cuenta, a veces la ficha se verifica sola y no te enteras ni de que ha pasado.
Cómo grabar el vídeo para verificar la ficha sin que lo rechacen
Google pide tres cosas en la misma grabación. El orden que a mí me funciona es este:
- Dónde estás. Empieza en la calle: la placa con el nombre de la vía, el número del portal, el negocio de al lado, algo que se pueda situar en un mapa.
- Que el negocio existe. Enfoca el rótulo con el nombre impreso en un elemento permanente. Un cartel de papel pegado con celo no cuenta como permanente.
- Que lo gestionas tú. Entra en las zonas donde no pasa un cliente: la caja, la cocina, el almacén, el despacho con las facturas.
Las reglas de la grabación son estrictas. Una sola toma continua, sin cortes y sin editar, grabada en directo desde el móvil y de al menos 30 segundos. Un vídeo que ya tenías guardado no vale.
Y tres cosas que no deben salir: caras de gente que no es tuya, datos personales de clientes y números de cuenta. Si hay clientes dentro, graba de espaldas o espera a que salgan.
Una empresa de reformas de Benidorm con la que trabajé llevaba cuatro intentos rechazados. Grababan desde la puerta de la nave, sin salir a la acera y sin enseñar nada de dentro. El quinto empezó en la esquina con la placa de la calle, siguió con el rótulo, entró al almacén y terminó en la mesa del despacho. Ese pasó.
Un detalle que tumba muchos vídeos: el nombre del rótulo tiene que ser el mismo que el de la ficha, letra por letra. Si le has añadido la ciudad o un servicio, límpialo antes de grabar. Descubre más en cómo optimizar la ficha de Google Business Profile.
Plazos habituales y cómo consultar el estado de verificación de la ficha
Aquí Google sí da un plazo: la revisión de la verificación puede tardar hasta cinco días laborables. En la práctica muchas se resuelven el mismo día, y unas cuantas se quedan en el limbo bastante más.
El estado se mira en el propio perfil, no hay una pantalla secreta. Mientras la revisión está en marcha lo verás indicado ahí. Y hay una señal que conviene conocer: si vuelve a aparecer el botón de verificar, significa que Google no ha podido verificar el negocio y toca repetir.
Con el vídeo hay un aviso más. Si te llega una notificación de problemas con la revisión, es que la grabación no se ha aceptado. Al abrirla te indica qué falta, y esa pista vale más que cualquier suposición.
Mientras esperas, quieto. Nada de cambiar datos, subir el vídeo dos veces o crear otra ficha «por si acaso». Y vigila los cambios que no haces tú, que también invalidan un código en camino.
Esos dos descuidos tienen consecuencias propias y conviene conocerlas antes de cometerlos. Descubre más en fichas duplicadas en Google Maps y en cambios no autorizados en la ficha de Google.
Qué hacer si la verificación de la ficha falla o se repite en bucle
El bucle existe y desespera: grabas, esperas, te rechazan, vuelves a grabar. Antes del tercer intento, para y repasa esta lista.
- El rótulo. ¿Se lee el nombre exacto de la ficha, en algo que no se pueda quitar esta tarde?
- La dirección. ¿El pin del mapa cae en tu puerta o en mitad de la manzana?
- La categoría. Si estás en cerrajería, desatascos o mudanzas, te van a pedir más pruebas que al de al lado.
- Los papeles. Certificado censal, licencia de actividad o recibo de luz, con el nombre y la dirección idénticos a los de la ficha.
- El método. Si el perfil te ofrece otra vía, prueba con esa antes de insistir con la misma.
Si has hecho todo eso y sigues fuera, el siguiente paso es la asistencia de Google, que se pide desde la ayuda del propio perfil. Llega con los deberes: capturas de cada intento, fechas, el motivo del rechazo y la documentación del negocio.
Lo que no debes hacer es borrar la ficha y crearla de nuevo. Empiezas desde cero, pierdes lo que hubiera y el historial de intentos fallidos sigue ahí.
Y si la ficha no solo no se verifica, sino que ha dejado de verse en Maps, ya no es un problema de verificación. Descubre más en qué hacer con una ficha de Google suspendida.
Cómo verificar varias fichas de un mismo cliente
Cuando llevas una cadena o una cartera de clientes, verificar de una en una se hace cuesta arriba. Google tiene una vía rápida, pero con condiciones que dejan fuera a mucha gente.
Se llama verificación en bloque y hace falta tener diez o más ubicaciones de la misma empresa, agrupadas en un grupo de ubicaciones. Se solicita desde el Administrador de Perfiles de Empresa, en el apartado de verificaciones de cadena, rellenando un formulario.
El detalle que tumba la mitad de las solicitudes: tiene que ser una sola empresa. Una agencia con quince clientes distintos no entra por aquí aunque sume cien fichas. Y los perfiles duplicados, suspendidos o inhabilitados no cuentan para llegar a diez.
Para todo lo demás toca una a una, y ahí lo que separa una gestión ordenada de un caos es el orden: quién pidió qué, qué método tocó, qué día se envió el vídeo y qué contestó Google.
En Local Referent cada cliente cuelga de su propia jerarquía de sedes, con sus permisos, y cada intento de verificación queda anotado con su fecha y su resultado. Cuando el cliente pregunta por qué su ficha lleva tres semanas parada, la respuesta ya está escrita.
Verificar no te pone el primero en el mapa. Solo te da derecho a estar en él. Pero sin ese derecho, todo lo que hagas después lo estás haciendo en una ficha que Google todavía se está pensando si es tuya.