Donde tu cliente te busca de verdad es en el portal de tu gremio, y ahí la lista cambia por completo según a qué te dedicas.
Te cuento sector por sector cuáles son los que valen la pena en España, cuáles cuestan dinero y en qué orden los atacaría yo si mañana abrieras.
Por qué un directorio sectorial pesa más que uno generalista
Por tres motivos, y ninguno tiene que ver con trucos de posicionamiento.
El primero es la intención. Quien entra en un portal de reformas ya ha decidido que va a reformar. Quien pasa por un directorio de empresas genérico puede estar buscando cualquier cosa, incluso trabajo.
El segundo son los campos. Un portal de tu sector te deja contar cosas que en la ficha de Google no caben: especialidades, aseguradoras con las que trabajas, idiomas, horarios de cita, tipo de obra. Eso es lo que compara el cliente antes de llamar.
El tercero son las reseñas. Muchos portales sectoriales tienen las suyas propias, y tu cliente las lee aunque tú ni sepas que existen.
Lo que no esperes es un salto en el mapa por darte de alta en cinco portales más. Ordenan tus datos y te ponen delante de gente que ya quiere comprar; hasta ahí llegan. Descubre más en los mejores directorios para SEO local en España.
Directorios de salud y bienestar
Es el sector con más portales y con más reglas que respetar.
Doctoralia. La parada obligatoria en España para médicos, dentistas, fisioterapeutas y psicólogos. El perfil básico es gratuito y por encima hay planes de pago con agenda y recordatorios. Con el perfil gratis ya sales y ya recoges opiniones.
Top Doctors. Aquí no hay alta abierta: se entra por candidatura y selección. No lo pongas en tu lista de tareas como si fuera un formulario.
Treatwell y Booksy. Para estética, peluquería, barbería y uñas. Son de pago, con suscripción o comisión según el caso, y funcionan más como pasarela de reservas que como directorio. Entra si vas a usarlas para llenar huecos de agenda, no por la citación.
Tu colegio profesional. El buscador de colegiados entra con la cuota que ya pagas y suele posicionar bien por especialidad y provincia. Es el alta más rentable del sector y la que menos gente hace.
Y una advertencia que en sanidad cuesta cara: en cualquier portal con opiniones, responde sin confirmar que esa persona es paciente tuyo ni dar un solo dato de su historia. Descubre más en cómo conseguir reseñas en Google para clínicas sin saltarte el RGPD y en cómo conseguirlas en un salón de belleza o centro de estética.
Directorios de hostelería y restauración
Aquí el orden importa más que la cantidad, porque cada plataforma se lleva un trozo del margen.
Tripadvisor. Gestionar la ficha no cuesta nada: editas la información, subes fotos y respondes opiniones. En la costa sigue siendo la primera consulta de mucho turista extranjero.
TheFork. Trae reservas, pero cobra comisión por cubierto sentado. No es un alta de SEO, es un canal de venta. Mira cuánto te cuesta cada mesa antes de decidir.
Las plataformas de reparto. Mismo criterio y comisiones más altas. Entra si el delivery es parte de tu negocio, no para aparecer.
Las guías locales. La web de turismo del municipio, la ruta de tapas, la asociación de hosteleros. Gratis o casi, y en zona turística traen más de lo que parece.
Una arrocería de Villajoyosa con la que trabajé estaba en tres plataformas de reserva y no aparecía en la web de la oficina de turismo del pueblo. Ese verano, la mitad de las mesas nuevas llegó de una lista de restaurantes que el ayuntamiento actualiza una vez al año.
Y ojo con el idioma de las opiniones, porque en la costa te llegan en tres. Descubre más en cómo conseguir reseñas en Google para restaurantes y cadenas.
Directorios de reformas y servicios del hogar
Fontaneros, electricistas, reformistas, mudanzas, pintores. El sector donde más dinero se tira en portales.
Habitissimo y Cronoshare. Registrarse es gratis, pero recibir solicitudes no: se paga por contacto, con suscripción o con créditos. No cobran comisión sobre el trabajo, cobran por el derecho a llamar.
El detalle que cambia las cuentas: esa misma petición se la venden a varios profesionales a la vez. Así que no mires lo que cuesta el contacto, mira cuántos contactos necesitas para cerrar un trabajo y cuánto te deja ese trabajo. Si no lo apuntas durante dos meses, no lo sabes.
Los gremios. La asociación de instaladores de tu provincia, el registro de empresas instaladoras autorizadas, la web del colegio de aparejadores si trabajas con proyecto. Son webs serias, con enlace y con teléfono.
Mi orden en este sector: primero Google, después el gremio, y solo entonces uno de los portales de pago, midiendo desde el primer día.
Las altas de este tipo tienen su técnica, porque cada portal pide los datos en un formato distinto. Descubre más en cómo dar de alta un negocio en directorios paso a paso.
Directorios para servicios profesionales y despachos
Abogados, economistas, arquitectos, graduados sociales, procuradores, asesorías.
El mejor directorio de tu sector ya lo estás pagando: el buscador de colegiados de tu colegio profesional. Son dominios antiguos, con autoridad, que Google se toma en serio, y casi nadie se molesta en completar su ficha ahí.
Entra, mira cómo apareces y arregla tres cosas: la especialidad marcada, el teléfono al que de verdad contestas y el enlace a tu web. Si el colegio permite varias áreas, elige las que ejerces, no todas las que estudiaste.
Después vienen la cámara de comercio de la provincia, las asociaciones empresariales de la comarca y los clústeres sectoriales. Suelen tener directorio de socios y son enlaces locales de verdad.
Lo que no recomiendo es pagar por aparecer en rankings de despachos que nadie consulta fuera del gremio.
Elegir tu especialidad en el colegio es el mismo ejercicio que elegir tu categoría en Google, y se falla por lo mismo: por querer abarcarlo todo. Descubre más en cómo elegir la categoría principal de Google Business Profile.
Directorios inmobiliarios
Idealista, Fotocasa, habitaclia y pisos.com son de pago para profesionales, y no hay forma de esquivarlo. Son el escaparate del sector.
Lo que sí puedes hacer mejor que tu competencia es cuidar la ficha de agencia, no solo las de los inmuebles. Esa página con el nombre, la dirección, el teléfono y el horario es tu citación, y es la que sale cuando alguien busca tu marca.
Una inmobiliaria de Calpe con la que trabajé aparecía en tres portales con tres teléfonos distintos: el fijo de la oficina vieja, un móvil de un comercial que ya no estaba y el número de centralita. Nadie lo había revisado en cuatro años. Las llamadas que iban a los dos primeros no las contestaba nadie.
Añade al lote los portales de alquiler vacacional si trabajas con turismo, y la asociación provincial de agentes inmobiliarios, que tiene su propio buscador.
Ese lío de teléfonos es el error más caro de este sector y se arregla decidiendo una sola versión de tus datos. Descubre más en qué es el NAP en SEO local y cómo mantenerlo consistente.
Directorios de automoción
Aquí hay que separar dos negocios que se confunden todo el rato.
Si vendes coches, tu sitio son los portales de ocasión, con coches.net a la cabeza y su área de profesionales. Son de pago y funcionan por anuncios publicados, no por citación. La ficha del concesionario dentro del portal sí es una citación, y conviene que esté completa.
Si reparas coches, esos portales te aportan poco. Un taller vive de la búsqueda local, del boca a boca del barrio y de la red de la marca o de la cadena a la que pertenezca. Ahí sí hay buscador de talleres oficiales y sí conviene salir.
Suma la asociación de talleres de tu provincia y, si trabajas con flotas o con compañías de seguros, los listados de talleres concertados. Esos no se buscan en Google, se piden.
Y una nota de sentido común: si tienes taller y venta, son dos servicios distintos con dos públicos distintos, y conviene que se note en cada ficha en vez de mezclarlo todo en una línea.
Cómo encontrar los directorios de tu sector si no está en la lista
Cuatro maneras, de la más rápida a la más aburrida.
- Busca como tu cliente. «Tu servicio + tu ciudad» y apunta qué portales salen en las dos primeras páginas. Los que se repiten son los tuyos.
- Sigue a quien va primero. Copia el teléfono del competidor que sale por encima de ti, ponlo entre comillas en Google y mira en qué webs aparece.
- Pregunta en tu gremio. La asociación, el colegio o el proveedor con el que trabajas suelen tener directorio de socios y no lo anuncian.
- Mira las facturas. Los portales a los que ya pagas algo suelen incluir ficha pública que nadie ha completado.
Con la lista en la mano, pásale a cada candidato las preguntas de siempre. Si sale en Google. Si la ficha se lee sin registrarse. Si puedes corregir tus datos. Y si la competencia la tiene viva o abandonada.
Antes de añadir nada conviene saber dónde figura ya el negocio, que casi siempre son más sitios de los que recuerdas. En Local Referent eso se resuelve con un escaneo de citaciones que localiza en qué webs aparece y con qué datos, así que la lista empieza por corregir lo que está mal y no por sumar altas nuevas.
Al final el reparto es sencillo: dos o tres portales de tu sector bien puestos y revisados una vez al año, y el resto del esfuerzo en tu ficha de Google. El del pueblo de al lado que te lleva las llamadas no está en cuarenta directorios. Está en tres, y en los tres pone lo mismo.