Reseñas

QR para reseñas de Google: cómo crearlo, colocarlo y medirlo

Encargaste un expositor de metacrilato, imprimiste el código y lo pusiste en la barra. De eso hace cuatro meses.

qrs para reseñas de google

Y sigues sin saber dos cosas: si alguien lo ha escaneado alguna vez y si alguna de las reseñas que te han entrado salió de ahí.

Te cuento cómo se saca hoy el enlace y el código desde tu ficha, dónde ponerlo según tu negocio, qué se puede medir de verdad y qué no.

Para qué sirve un QR para reseñas de Google

Sirve para una cosa: quitar pasos. Sin él, el cliente tiene que abrir Maps, escribir el nombre de tu negocio, elegir la ficha correcta entre las que salen, bajar hasta las reseñas y encontrar el botón. Por el camino se pierden casi todos.

Con el código apunta la cámara y se le abre la ventana de escribir. Esa es toda la magia, y es mucha.

Lo que no hace es pedir. Un código colgado en la pared que nadie menciona genera muy poco, y casi nadie se lo cree hasta que lo mide. El QR acompaña a quien invita, no lo sustituye.

El propio Google lo sugiere para conseguir reseñas, junto con el enlace, así que no estás al límite de sus normas.

Eso sí, antes de imprimir nada conviene tener claro el sistema que va debajo: a quién le pides, cuándo y por qué canal. Descubre más en cómo conseguir reseñas en Google de forma constante.

Cómo obtener el enlace correcto para el QR de reseñas

El enlace te lo da Google gratis desde tu perfil. En septiembre de 2026 el camino es este: entra en tu Perfil de Empresa con la cuenta que lo gestiona y abre «Leer reseñas» y luego «Consigue más reseñas». Ahí tienes el enlace, con su botón de «Copiar», y el código ya generado.

Los nombres de los menús cambian cada pocos meses. Si no te cuadra lo que ves, busca la opción de conseguir o pedir más reseñas: está siempre junto a las reseñas.

Tres comprobaciones antes de mandar nada a la imprenta:

  • Que la ficha esté verificada. Sin verificar no hay enlace que valga.
  • Que sea el enlace de este local. Cada ficha tiene el suyo. Tres locales, tres enlaces, y no son intercambiables.
  • Que abra donde debe. Pruébalo desde tu móvil personal, sin la sesión de administrador. Tiene que salir la ventana de valorar, no tu ficha entera.

El último paso te ahorra disgustos. He visto carteles preciosos que llevaban al perfil general y dejaban al cliente buscando el botón de escribir.

Y si lo tuyo no es una ficha sino cinco, ordena antes los accesos, porque sin la cuenta correcta no llegas ni a esa pantalla. Descubre más en cómo gestionar varias fichas de Google sin perder el control.

Cómo generar el QR para reseñas y en qué formatos imprimirlo

La vía corta es la de Google: en esa misma pantalla, clic derecho sobre el código y «Guardar imagen como…». Con un detalle que despista a mucha gente: los códigos QR de reseñas solo se generan desde el navegador de un ordenador, no desde el móvil. Si lo estás intentando con el teléfono, no es cosa tuya.

Esa imagen vale para un cartelito de mostrador o un adhesivo. Para un arte de imprenta o un portavasos, pide a tu diseñador un archivo vectorial hecho con el mismo enlace: se imprime limpio a cualquier tamaño.

Y una decisión que conviene tomar a tiempo. Si dentro del código metes una dirección corta tuya que redirige al enlace de Google, pasa a ser medible y editable: cuentas escaneos y cambias el destino sin reimprimir. A cambio dependes de ese redirector, así que móntalo con un dominio propio.

Sobre el papel, cuatro reglas que vienen del oficio de la imprenta y no de Google:

  • Tamaño. Unos dos centímetros de lado como mínimo para leerlo de cerca. En carteles, la regla práctica es un lado de la décima parte de la distancia de lectura.
  • Margen. Un marco limpio alrededor. Un código pegado al borde del diseño falla en móviles antiguos.
  • Contraste. Oscuro sobre claro, nunca al revés, y jamás encima de una fotografía.
  • Soporte. Plastificado, metacrilato o vinilo. El folio impreso dura dos semanas y se nota.

Dónde colocar el QR para reseñas según el tipo de negocio

La regla no cambia: donde el cliente ya mira y justo después de recibir lo que venía a buscar. Lo demás es decoración.

Hostelería. El portavasos de la cuenta, la bandeja del datáfono o el soporte de mesa. En la puerta no, que ahí ya están recogiendo abrigos.

Clínicas y centros de salud. El mostrador de salida y la tarjeta de la próxima cita, que se lleva en la mano. En la sala de espera no funciona: el paciente todavía no tiene nada que contar.

Peluquería, barbería y estética. En el puesto, cuando se enseña el resultado en el espejo, y en el mostrador de cobro.

Comercio. Junto al datáfono y dentro de la bolsa, en una tarjeta. En el escaparate, nunca.

Servicios a domicilio. Un adhesivo en el albarán o una tarjeta que dejas al terminar, cuando el cliente acaba de comprobar que funciona.

Talleres y recogidas. Con la factura, o en el llavero que devuelves.

Tres sectores tienen además sus propios condicionantes: el momento de la cuenta, la protección de datos y el profesional que atiende con nombre propio. Descubre más en cómo conseguir reseñas en Google para restaurantes y cadenas, en cómo conseguir reseñas en Google para clínicas sin saltarte el RGPD y en cómo conseguir reseñas en Google para una peluquería o barbería.

Cómo medir los escaneos del QR y su conversión en reseñas

Empiezo por la mala noticia. Las estadísticas del Perfil de Empresa miden llamadas, rutas, visitas a la web, mensajes y reservas. No miden los escaneos del código ni los clics del enlace de reseñas.

Y hay más: Google no te dice de dónde viene cada reseña. Nadie puede decirte «esta la trajo el QR de la mesa 4». Quien te lo prometa, te está contando un cuento.

Lo que sí puedes montar:

  1. Mete en el código una dirección tuya que redirija al enlace de Google. Cada escaneo queda registrado con su día y su hora.
  2. Una dirección por soporte. Una para el portavasos, otra para la bolsa, otra para la factura. Así sabes cuál trabaja.
  3. Cuenta las reseñas a mano. Una vez por semana, con la fecha. Es un minuto.
  4. Compara las dos series. Escaneos de la semana frente a reseñas de esa semana. Es una estimación, no una atribución, y sirve igual para decidir.

Lo valioso es lo que dice cada combinación. Muchos escaneos y ninguna reseña: el enlace no abre donde creías, quien escanea no es tu cliente o se topa con un inicio de sesión. Pocos escaneos: el sitio está mal elegido o nadie lo menciona.

Una tienda de surf de Altea con la que trabajé tenía el código en el escaparate. Casi cien escaneos al mes y ni una reseña: lo escaneaba gente que pasaba por el paseo. Lo pasamos a una tarjeta que el dependiente metía en la bolsa. Los escaneos bajaron a la mitad y empezaron a entrar seis o siete reseñas al mes.

En Local Referent hay un QR por local y otro por empleado, con los escaneos medidos por día y por hora, así que se ve en qué turno se pide la reseña y en cuál se olvida.

Errores que hacen que nadie escanee tu QR para reseñas

Por qué un código no se escanea. Casi siempre es uno de estos ocho:

  • Está solo. Un cuadrado negro sin una frase al lado no dice qué hay detrás. Pon «Cuéntanos qué tal en Google» y una flecha.
  • Nadie lo menciona. El factor número uno, por encima de los demás juntos.
  • Está en la puerta o en el escaparate. Ahí el cliente entra o sale, no opina.
  • Es diminuto o está sobre una foto. Y el móvil del cliente no siempre es el último modelo.
  • Está tapado. Detrás del datáfono, debajo de la carta, en el corcho de las ofertas.
  • Lleva a la ficha y no a la ventana de valorar. Un paso de más, la mitad de reseñas de menos.
  • Es el mismo para varios locales. Las reseñas de todos caen en una ficha y las demás se quedan a cero.
  • El cartel filtra. «Déjanos cinco estrellas» o «si algo ha ido mal, cuéntanoslo a nosotros antes» parecen inofensivos y son justo lo que Google prohíbe.

Ese último es el único que puede costarte algo más que unas reseñas perdidas, porque afecta a la ficha entera. Antes de mandar el texto a imprenta, mira qué puedes escribir y qué no. Descubre más en las políticas de reseñas de Google.

QR para reseñas por sede y por empleado en negocios multisede

Con varios locales hay dos niveles, y conviene no mezclarlos.

Por sede. Un enlace y un código por ficha, siempre. Es la regla que más dinero ahorra y la que más se incumple: se diseña un arte precioso y se manda el mismo a los siete locales. Seis fichas paradas y una que acumula reseñas de gente que estuvo en otro sitio.

Por empleado. Todos los códigos de una sede apuntan al mismo destino, el de su ficha, pero cada uno pasa por una dirección de seguimiento distinta. Así sabes quién está pidiendo la reseña y quién no.

Aquí va el matiz importante, porque es donde se meten en líos los negocios con equipo. Esa medición es interna, para ti. No sirve para pedirle al cliente que nombre a quien le ha atendido: pedir que la reseña identifique a un empleado está prohibido. Tampoco pongas un número de reseñas como objetivo a tu gente, que también está fuera.

Entonces, ¿para qué sirve? Para formar, no para premiar. Si un turno saca tres escaneos por semana y otro treinta, copia la frase que dice el segundo. Un concurso con premio entre empleados es una cuota disfrazada.

Porque un QR no consigue reseñas. Las consigue la persona que lo señala. El código solo se encarga de que, cuando eso pase, el cliente no tenga que buscarte en Maps.

Fernando Redondo
Fernando Redondo Sánchez Consultor SEO · Gestión de fichas de Google Business Profile

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